La playa de Copacabana en Río de Janeiro fue testigo de un hito histórico para la música en español: Shakira se consagró ante más de dos millones de personas en el espectáculo más concurrido de su carrera y el más multitudinario ofrecido por un exponente latino en la historia.
El evento, que mantuvo la esencia conceptual de su gira internacional Las mujeres ya no lloran, incluyó un gran despliegue visual que inició con un show de drones formando la figura de una loba sobre el cielo carioca.
Colaboraciones de lujo y guiños al público brasileño
Durante la presentación, la cantautora colombiana lució un dominio fluido del portugués para conectar con la audiencia local y sorprendió con invitados de peso sobre el escenario de 1.500 metros cuadrados:
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Incursión pop y urbana: Interpretó temas junto a la brasileña Anitta.
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Homenaje a la MPB: Compartió escenario con los hermanos Caetano Veloso y Maria Bethânia.
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Mensaje social: Dedicó la noche a la fortaleza de las mujeres latinas y a las madres solteras de la región.