En algún momento durante los últimos meses turbulentos, mientras buscaba un propósito y enfrentaba las presiones de un divorcio muy público que envolvió su vida personal y profesional, la música se detuvo para Raymond Ayala. “Por primera vez en mi vida, la musa se apagó”, dice el hombre conocido desde hace mucho tiempo como Daddy Yankee . “Eso nunca me había pasado. Jamás”.

En 2022 Daddy Yankee, ese artista excepcional que ha cosechado un gran éxito comercial y el respeto tanto del público como de la industria, sorprendió al mundo al anunciar su retiro de la música. Lanzó lo que se suponía sería su último álbum de estudio, Legendaddy, y realizó la que sería su última gira, recaudando 197,8 millones de dólares y vendiendo 1,9 millones de entradas, convirtiéndose en la segunda gira latina más taquillera en la historia de Billboard Boxscore. 

Luego, el 3 de diciembre de 2023, en la última fecha de la gira en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot de San Juan, hizo otra revelación impactante: “Esta noche reconozco, y no me avergüenza decirle al mundo entero, que Jesús vive en mí y yo vivo para él”, dijo a los 15,000 fanáticos que abarrotaron el recinto de su ciudad natal. “Una historia termina y una nueva comienza”.

Ayala comenzó de inmediato a difundir la palabra del Señor, con música y hechos. Lanzó canciones llenas de positividad, viajó en misiones a África, realizó presentaciones improvisadas en iglesias de Puerto Rico y otros países latinos y vio de primera mano la reacción a su nueva forma de “música con propósito”, que culminó con un Grammy Latino a la mejor canción urbana por “Bonita”, un sencillo que no forma parte de un álbum y que se lanzó en 2023.

Ahora Ayala se ha embarcado en un segundo acto dramáticamente diferente, con Jesús como pieza central y el objetivo de lanzar música que sea comercialmente exitosa pero que sea “música con un propósito”, como él la llama y con la que busca revolucionar el pop, en lugar de música religiosa con letras evangélicas.

Daddy Yankee lanzó su nueva música con su propio sello, DY Records, gracias a un acuerdo de licencia con HYBE Latin America, que anunció la firma en julio junto con el lanzamiento de “Sonríele” y apuesta fuerte por Daddy Yankee como su primer artista importante y consolidado.