El concierto de Katy Perry en Detroit, parte de su gira Lifetimes Tour, experimentó un incidente inesperado durante la noche del domingo 3 de agosto, cuando una fan elegida para subir al escenario se desmayó en pleno show. El episodio ocurrió en el Little Caesars Arena, donde unas 13.000 personas presenciaban el espectáculo de la artista estadounidense.

Durante una sección de la presentación, Perry mantiene una tradición de invitar a varios seguidores a acompañarla en el escenario para interpretar la canción “The One That Got Away”. En esta ocasión, la cantante identificó en las gradas a McKenna, quien vestía una falda azul con lentejuelas, y la invitó junto a una amiga a descender desde la parte más alta del recinto hasta la primera fila. Después de un breve saludo y un abrazo, la joven, visiblemente emocionada, se descompensó y se desplomó segundos antes de que comenzara el tema musical.

La situación llamó rápidamente la atención tanto de la artista como del público, que empezó a corear el nombre de la chica. Katy Perry se arrodilló junto a McKenna a la espera de la asistencia del personal médico y de su propio equipo. Minutos después, ella fue retirada del escenario mientras recibía atención. Frente a la audiencia, la cantante ofreció una oración por la fan afectada junto a los otros tres jóvenes que permanecían en escena.