Durante su participación en la Latin Alternative Music Conference (LAMC), Julieta Venegas reflexionó en una charla con Julyssa López, editora adjunta de Rolling Stone, sobre cómo la nostalgia, la migración y el instinto creativo dieron vida a su nuevo álbum y libro de memorias, ambos titulados «Norteña».
La cantautora mexicana, criada en Tijuana, compartió cómo este proyecto —concebido mientras residía en Buenos Aires— la llevó a explorar la historia de Baja California, la memoria familiar junto a su hermana gemela y el legado de su abuelo, culminando en su posterior regreso a vivir a México.
«Tenía sentido escribir unas memorias sobre mi relación con la música y sobre mi familia. Empecé a construir este pequeño mundo en 3D donde podía sentarme a leer, escribir y hacer estas canciones», expresó Venegas.
🪗 Un homenaje al sonido del norte y sus inicios
Aunque el álbum no se define como un disco norteño tradicional, la artista aclara que está profundamente inspirado en la música norteña, filtrado a través de la añoranza, la memoria y el territorio fronterizo.
Asimismo, repasó los primeros pasos de su carrera: desde sus clases de piano en la infancia hasta su paso adolescente por la banda Chantaje en Tijuana, etapa en la que descubrió su verdadera vocación:
«Empecé a considerarme compositora antes que cantante. Sabía lo que no quería; todo era muy intuitivo».
🤝 Colaboraciones intergeneracionales y la realidad de la frontera
Venegas también abordó sus recientes colaboraciones con nuevas generaciones de artistas, como su exitosa participación en «Lo Siento BB:/» junto a Tainy y Bad Bunny (que alcanzó el puesto No. 51 en el Billboard Hot 100).
Del mismo modo, destacó su emotivo tema «La línea» junto a Yahritza y Su Esencia, una canción enfocada en las fronteras y la separación familiar:
«Quise capturar el punto de vista emocional de lo que pasa. No era una estadística», concluyó.