Pink comenzó el 2026 desde una cama de hospital. La cantante estadounidense sorprendió a sus seguidores al despedir el año con una imagen en bata médica y un visible vendaje en el cuello.
La foto que la artista publicó en Instagram el pasado 31 de diciembre estaba acompañada por un extenso mensaje de reflexión, balance personal y optimismo.
En el mensaje, la pareja escribió: “My Sunshine 12.17.2025”, sin ofrecer más detalles sobre el sexo o el nombre del bebé. El recién nacido se une a los gemelos Lucy y Nicholas, de 8 años, y a su hija Mary, de 5 años.
Junto a la postal, Pink aclaró que su estancia en el centro de salud no se debía a un cambio estético, sino a una intervención necesaria para su bienestar físico.
“Puede que no sea un elegante lifting facial, pero me estoy poniendo dos discos nuevos y brillantes en el cuello”, precisó. “Una nueva cicatriz, un nuevo recordatorio de lo valiosa que es esta vasija que tengo y uso al máximo”.
Según sus palabras, la operación estaba programada con anticipación para aliviar dolores y fortalecerla en medio de la exigencia física de su carrera. “El rock and roll es un deporte de contacto”, comentó.
La cantante reveló que pasó la Nochevieja sola en el hospital, mientras su familia se encontraba disfrutando de unas vacaciones.
Lejos de mostrarse abatida, Pink transformó la situación en una oportunidad para reflexionar sobre el cierre de un ciclo y el inicio de otro. Más allá del motivo de su hospitalización, la cantante también dedicó gran parte de su mensaje a repasar cómo fue el 2025 que dejaba atrás.