Sophie Grégoire habló abiertamente sobre el proceso emocional que ha vivido tras la separación de su esposo, el ex primer ministro canadiense Justin Trudeau, y la reciente relación del político con Katy Perry. Sus declaraciones se dieron durante una entrevista en el pódcast «Arlene Is Alone”, donde reflexionó con honestidad sobre lo que significa lidiar con los cambios personales bajo la mirada pública.

La mujer de 50 años aseguró que resulta “normal” sentirse afectada cuando una expareja inicia un nuevo romance, especialmente cuando dicha relación acapara la atención mediática. Al ser consultada por la presentadora Arlene Dickinson sobre el impacto que ha tenido en ella la exposición pública de la relación entre el político de 53 años y la cantante de 41 años, la comunicadora respondió sin rodeos.

“Somos seres humanos y las cosas nos afectan. Normal. Cómo reaccionas es tu decisión. Yo elijo intentar escuchar la música en lugar del ruido”, dijo. La ex primera dama añadió que es consciente de que la sobreexposición mediática puede convertirse en un detonante emocional.

“Estoy muy al tanto de que muchas cosas públicas pueden ser disparadores. Somos humanos. Lo que hago con eso es mi decisión. La mujer en la que quiero convertirme a través de esto es mi decisión”, señaló.

Pese a su determinación, Sophie Grégoire reconoció que permitir que las emociones fluyan es inevitable y necesario, pero aseguró que intenta encontrar un equilibrio entre la vulnerabilidad personal y la responsabilidad emocional que implica vivir una separación en el foco público.

“¿Significa eso que no tengo emociones? ¿Qué no lloro, grito, río? No. Sobre todo porque tengo un corazón muy tierno. Pero después de la emoción viene la decisión sobre cómo reaccionar”, expresó.

Cabe recordar que Grégoire anunció su separación de Trudeau en 2023, tras 18 años de matrimonio, y desde entonces ha mantenido un discurso centrado en el autocuidado y el respeto mutuo. En el pódcast reiteró que, aunque la situación ha sido emocionalmente desafiante, intenta no permanecer en un estado reactivo.