Un fallo judicial emitido en Medellín estableció un precedente en materia de violencia intrafamiliar al reconocer al cantante de reguetón Beéle, cuyo nombre real es Brandon de Jesús López Orozco, como víctima de agresiones por parte de su expareja, Camila Andrea Rodríguez Ascanio.

La decisión ordena una serie de medidas de protección a favor del artista, en el contexto de un proceso de divorcio y una disputa pública que ha generado amplio interés nacional. Según los documentos judiciales, la Comisaría de Familia Comuna Dieciséis de Medellín concluyó que Beéle fue objeto de violencia física, psicológica, económica y emocional durante los últimos meses de convivencia con Rodríguez Ascanio.

El fallo se fundamenta en informes psicológicos y pruebas documentales que evidencian, entre otros hechos, al menos tres episodios de agresión física. El análisis oficial describe un patrón de manipulación emocional, abuso psicológico, control financiero, gaslighting y coerción religiosa, elementos que, según la autoridad, configuran una relación desigual y con dinámicas de poder perjudiciales para el cantante.

El documento judicial, detalla que la víctima experimentó un “abuso emocional, psicológico, económico y físico”, y que la relación estuvo marcada por factores de riesgo que podrían tener consecuencias a futuro. La comisaría subrayó que la evidencia presentada por Beéle resultó determinante para establecer la existencia de estos hechos, en contraste con la denuncia inicial presentada por Rodríguez Ascanio contra el artista.

Como resultado de estas conclusiones, el fallo impone a Camila Andrea Rodríguez Ascanio la obligación de abstenerse de realizar cualquier acto, público o privado, que pueda afectar el buen nombre, la tranquilidad o la integridad de Beéle. Además, se le prohíbe almacenar, difundir o compartir material fotográfico o audiovisual que vulnere la intimidad del cantante.

La decisión también ordena que Rodríguez Ascanio inicie un proceso de terapia psicológica para el manejo de impulsos y emociones, y le exige facilitar la comunicación de sus hijos con su padre, tanto en encuentros presenciales como a través de llamadas o videollamadas. Recordemos que, la controversia entre Beéle y Rodríguez Ascanio, quien además de ser su ex esposa trabajó como su corista y roadmanager, se intensificó tras la participación de la comunicadora en un pódcast donde relató episodios de infidelidad, dificultades económicas y falta de apoyo durante momentos críticos de salud.