Karol G se ha ido convirtiendo en una de las mejores artistas latinas de los últimos años, llegando a tener en su poder un total de seis Latin Grammys. Ahora, con la salida de su nuevo disco Tropicoqueta, ha lanzado grandes éxitos como Papasito o Verano Rosa, posicionándose nuevamente arriba del top de las grandes listas.

Estos triunfos no han sido cosa del azar, sino que detrás de su nuevo álbum hay toda una intencionalidad de volver a la forma en la que se hacía antes la música, poner en el foco los instrumentos en vivo y hacer un homenaje a la historia familiar que la hacen ser quién es. Recientemente, la artista ha contado en una entrevista varias curiosidades sobre la creación de Tropicoqueta, las cuales ha ido revelando a través de objetos importantes para su carrera.

Un aspecto muy importante para la colombiana durante la creación de su disco fue volver a «la forma en la que todo se hacía antes». Así lo reflejaba Karol G, en referencia a una partitura de Ese hombre es malo: «Cuando llegué al estudio me encontré con el maestro, y me había dado cuenta de que el maestro había hecho todas las partituras de la canción en lápiz, a mano, y para mí fue muy especial».

En una industria musical en el que la tecnología ha devorado las formas tradicionales de producir, para la artista un buen trabajo a mano es un aspecto que hay que valorar.

Cuando empezó a hacer su álbum, la artista tenía algo muy claro: quería hacer «una playlist perfecta» con la música que le gusta. La inspiración para hacer esto le vino a raíz de un tipo de disco que escuchaba en su infancia, un vinilo en el que se recopilaban «todos los éxitos diferentes del verano».

14 Cañonazos fue, como señala Karol G, «una de las primeras playlists que existieron en la música» y también lo que le dio la idea para crear un disco como Tropicoqueta. Su intención era crear su propia versión de los 14 Cañonazos, incluso se basó en la estética de este tipo de portadas para hacer la de su disco.