Una de las parejas más queridas de la industria musical sorprende al mercado nacional con el debut de SITAKU, un proyecto de alimentos inspirado en la vida familiar y enfocado en el consumo masivo con una fuerte expansión inicial.
La música ha sido el vehículo principal de su éxito internacional, pero el espíritu emprendedor de Greeicy Rendón y Mike Bahía ha decidido conquistar un nuevo terreno fuera de los escenarios. La pareja de artistas oficiales y creadores de contenido ha presentado formalmente SITAKU, un nuevo holding de alimentos enfocado en el dinámico mercado de los snacks y pasabocas en Colombia.
El concepto de la marca nace de una filosofía muy cercana a su día a día y a la crianza: la expresión «sin tanta culpa», buscando conectar los momentos cotidianos de disfrute familiar con productos de consumo masivo que ya empiezan a acaparar la atención de los consumidores en el país.
Las Favoritas de Kai: Una línea con sello familiar
El proyecto debuta con fuerza de la mano de una línea muy especial bautizada como Las Favoritas de Kai (y su contraparte crujiente de chicharrones), un guiño directo a su hijo. Esta primera apuesta comercial incluye una amplia variedad de opciones: desde papas fritas en múltiples sabores (como natural, pollo, limón, BBQ, mayonesa, salsa rosada, tomate y queso) hasta su línea de chicharrones crujientes en presentaciones como natural, BBQ, limón y al ajillo.
Con esta propuesta, los artistas buscan posicionarse en distintos espacios del mercado, combinando la cercanía de su imagen pública con una distribución de gran alcance.
Un despliegue comercial que ya pisa fuerte en el país
Lejos de ser un proyecto piloto, SITAKU ha arrancado con una infraestructura de distribución robusta. El portafolio de snacks de la pareja ya se encuentra disponible en más de 1.651 puntos de venta distribuidos en 193 municipios y ciudades de Colombia, logrando alianzas estratégicas con reconocidas cadenas de retail y tiendas de conveniencia como OXXO y Tiendas Ara.
Para Mike Bahía y Greeicy, esta incursión representa mucho más que una simple diversificación de negocios; es una manera de fusionar el arte, el trabajo de la tierra y la cercanía con su público a través de un producto cotidiano.