Selena Gómez reflexiona sobre cómo tuvo que “renunciar a su vida” siendo una niña para Disney

Para muchos niños, tener una oportunidad de convertirse en estrellas del mundo del espectáculo parece algo imposible. Un sueño alcanzable para solo unos pocos, muchos se dejan llevar por la cara amable de convertirse en estrella infantil, en la fama y fortuna que eso conlleva, ignorando por completo la ‘cara oculta’ de alcanzar el triunfo.

Sin embargo, si el todopoderoso Disney se fija en ellos, todo vale. Las promesas de poder conseguir todo aquello que se propongan, más por los padres que por los propios niños, se convierten en caramelos demasiado golosos para no ser tentados por la casa de Mickey Mouse. Así, cada año, miles de niños se presentan a los castings para convertirse en las nuevas estrellas de la denominada ‘casa de sueños’ sin ser apenas conscientes del caro peaje que tendrán que pagar a cambio.

Las luces cegadoras del estrellato en Disney esconden numerosas sombras, de las que todos hemos sido testigo tras comprobar cómo ha sido la vida de estrellas como Britney Spears, Lindsay Lohan, Demi Lovato, Bella Thorne o Miley Cyrus, todos ‘víctimas’ de la supuesta ‘maldición Disney’; un mal control de la fama que se traduce en abuso de drogas, enfermedades mentales y un sinfín de desgracias en las vidas de estos artistas.